Desde Freud a Einstein.


Todo está jugado en el uno, en lo único, en el objeto "a", es decir, en el eslabón primero de la cadena significante. En la medida que se conciba a este como único en el sentido absoluto que se le da a este término, el mismo deviene en un agujero y consecuentemente será el psiquismo humano un sistema binario, tal cual se desprende de la enseñanza de Lacan. Solo que, desde el marco teórico que posibilita la teoría de la Relatividad de Einstein, el objeto "a" no constituye una unicidad absoluta, no es único "absoluto y sin fisuras", sino que se trata de una entidad dual, esto es, es único por su impedimento de ingreso al campo simbólico, pero a la vez es fluctuante conforme al sistema de coordenadas en el cual es aprehendido. Desde esta posición ideológica autorizada por la ciencia, será el objeto "a" el lugar de dos significantes absolutamente condensados, sobreimpresos y, en situación de esto, la estructura psíquica humanan se verifica en la admisión de tres significantes que cuantitativamente valen como dos. Finalmente cabe destacar que solo desde aquí se hace posible trazar una clara línea demarcatoria (desde lo formal estrictamente hablando), entre el psiquismo humano (sistema ternario) y la máquina cibernética (sistema binario).

Buen libro. Interesante.


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