Warren Buffet. Biografia... del Oráculo de Omaha










Warren Edward Buffett nació el 30 de agosto de 1930, hijo de Howard Buffett, un comisionista de bolsa que luego se convertiría en Congresista de los Estados Unidos de América. Único varón, era el segundo de tres hermanos, y desde temprana edad mostró grandes aptitudes para el dinero y los negocios. Amigos de infancia recuerdan su gran habilidad para efectuar cálculos numéricos, algo que aún hoy en día asombra a sus colegas de negocios.

A la edad de seis años, Buffett compro seis pacas de Coca Cola de la tienda de su abuelo por veinticinco centavos y las revendió a un centavo por botella, obteniendo una ganancia de cinco centavos. Mientras que otros niños de su edad jugaban, Warren estaba haciendo dinero. Cinco años después, Buffett tuvo su primera incursión en el mundo de las finanzas.

A la edad de once años, compro tres acciones de Cities Service Preferred a $38 cada una tanto para el como para su hermana mayor, Doris. Poco después de comprar la acción, esta cayo a $27 por acción. Asustado pero determinado, Warren mantuvo sus acciones hasta que rebotaron a $40 por acción. Rapidamente las vendió – un error que lamentaría después. Cities Service se disparo a $200 por acción. Esta experiencia le enseño una de las lecciones básicas de invertir: la paciencia es una virtud.


La Educación

En 1947, Warren con 17 años se graduó de la escuela. Nunca tuvo la intención de asistir a la universidad; ya había ganado $5.000 entregando periódicos (esto equivale a $42.610 de 2000). Su padre tenia otros planes, y le pidió a su hijo que asistiera a Wharton Business School en la Universidad de Pennsylvania. Buffett estuvo allí por dos años, quejándose que el sabia más que sus profesores. Cuando su padre fue derrotado en la campaña al Congreso de 1948, Warren regreso aOmaha y entró a la Universidad de Nebraska-Lincoln. Logro graduarse en tan solo tres años, a pesar de que trabajaba tiempo completo.


Luego de graduarse, Warren también se oponía a seguir una maestría. Finalmente se presentó a la Harvard Business School la cual, en la peor decisión de su historia, lo rechazo por ser muy joven. Entonces Warren se presentó a la Universidad de Columbia donde enseñaban los famosos inversionistas Ben Graham y David Dodd – una experiencia que cambiaria su vida para siempre.


Ben Graham: El mentor de Buffett

Ben Grahan se había hecho famoso durante la década de los años veinte. En una época donde todo el mundo consideraba las inversiones financieras como una ruleta rusa, el buscaba las acciones que eran tan baratas que prácticamente no presentaban ningún riesgo. Uno de sus mayores aciertos fue Northern Pipe Line, una compañía de transporte de petróleo manejada por la familia Rockefeller. La acción se negociaba a $65 por acción, pero luego de estudiar el balance contable de la empresa, Graham se dio cuenta que la compañía poseía bonos que valían $95 por cada acción. Graham trato de convencer a la administración de la empresa para que vendiera este portafolio, pero no lo escucharon. Poco tiempo después, inicio una batalla que término con un puesto en la Junta Directiva. Entonces la compañía vendió sus bonos y pago un dividendo de $70 por acción.


Cuando tenía 40 años, Ben Graham publico el libro Security Analysis, una de las obras más importantes en el campo financiero. En su momento, las inversiones en la bolsa eran ridiculizadas (el Dow Jones había caído de 381,17 a 41,12 en tan solo cuatro años luego de la crisis de 1929). Fue en esta época que Graham desarrollo su principio del “valor intrínseco” de un negocio – una medida del valor verdadero de un negocio que era completamente independiente del precio de la acción. Utilizando en valor intrínseco, un inversionista podía decidir cuanto valía una compañía y tomar sus decisiones de inversión. Su siguiente libro, The Intelligent Investor, el cual es considerado por Buffett como el mejor libro de inversiones jamás escrito, introdujo a Mr. Market, la mejor analogía del mercado que se haya hecho.


A través de sus simples pero profundos principios de inversión, Ben Graham se convirtió en una figura idílica para Buffett, en ese entonces de 21 años. Leyendo una edición antigua de Quien es Quien, Warren descubre que su mentor era presidente de una pequeña y desconocida firma aseguradora llamada GEICO. Una mañana de sábado, Warren tomo un tren rumbo a Washington D.C. con el fin de buscar las oficinas principales de dicha empresa. Cuando llegó, las puertas estaban cerradas. Esto no detuvo a Warren quien sin descansar golpeo la puerta hasta que un limpiador le abrió. Entonces pregunto si había algún empleado. Por fortuna, si había. Warren fue llevado al sexto piso para encontrarse con el empleado e inmediatamente empezó a preguntarle acerca de la compañía, conversación que se extendería por cuatro horas. El empleado en cuestión, era nada menos que Lorimer Davidson, el Vicepresidente Financiero de la compañía. Esta experiencia acompañaría a Buffett toda su vida. Con el correr de los años Warren compraría la compañía GEICO a través de su empresa, Berkshire Hathaway.


La Influencia de Benjamin Graham

Durante sus estudios en Columbia, Warren Buffett fue el único estudiante en alcanzar una A+ en una clase de Graham. Luego de terminar sus estudios tanto Ben Graham como el padre de Warren le aconsejaron que no trabajara en Wall Street. Determinado a conseguir un empleo, se ofreció a trabajar gratuitamente en la compañía de Graham. Ben lo rechazo: prefería contratar judíos que eran rechazados por otras compañías. Warren estaba devastado.

Warren regresa a casa.

Al regresar a su ciudad natal, Warren empezó a trabajar en la firma de corretaje de su padre y empezó a salir con una chica llamada Susie Thompson. En abril de 1952 contrajeron matrimonio. Arrendaron un apartamento de tres habitaciones por $65 al mes; estaba un poco deteriorado y era el hogar de varios ratones.


En este apartamento nació su hija también llamada Susie. Durante estos primeros años, las inversiones de Warren se limitaron principalmente a estaciones de Texaco y bienes raíces, pero ninguno tuvo éxito. En esta época empezó a dictar clases nocturnas en la Universidad de Omaha, algo que hubiese sido imposible meses antes debido a su pánico escénico, el cual fue superado al tomar cursos con Dale Carnegie. Eventualmente la cosas cambiaron. Graham llamó un día y lo invito a que trabajara con el. Warren al fin había obtenido la oportunidad que tanto había buscado.



Warren trabaja con Graham.

Warren y Graham rentaron una casa en los suburbios de Nueva York. Buffett pasa los días analizando los reportes de S&P, buscando oportunidades de inversión. Fue durante esta época que las diferencias entre las filosofías de inversión de Graham y Buffett empezaron a surgir. Warren se empezó a interesar en como funcionaba una compañía – que la hacia superior a las demás. Ben solo quería números mientras que Warren estaba interesado en los administradores de la compañía, lo cual era factor decisivo al momento de invertir. Graham miraba solamente el balance contable y el estado de resultados, poco le importaba quien o como administraba la compañía. Durante 1950 y 1956, Warren aumento su capital de $9.800 a $140.000. Con este capital, puso sus ojos nuevamente en Omaha y empezó a planear su próxima jugada.


En mayo 1 de 1956, Warren Buffett reunió a siete inversionistas privados entre los cuales se encontraban su hermana Doris y su tía Alice y juntaron un capital de $105.000. El puso $100, creando oficialmente la compañía Buffet Associates Ltd. Antes de finalizar el año, ya manejaban un capital de $300.000. Aunque este capital era pequeño, Warren ya tenía otros planes para utilizarlo. Compro una casa por $31.500, llamada cariñosamente “Buffett’s Folly”, y manejaba su compañía inicialmente desde la habitación principal y posteriormente desde una pequeña oficina. Para entonces, su vida ya empezaba a tomar forma; era padre de tres hijos, una hermosa esposa y un negocio exitoso.


Durante los primeros cinco años, la compañía aumento sus ganancias en un 251%, mientras que el Dow solo había subido 74,3%. Una celebridad en su pueblo natal, Warren nunca dio consejos sobre que acciones comprar, a pesar de la insistencia de extraños y conocidos. En 1962, tenía un exceso de capital de $7.2 millones, de los cuales $1 millón le correspondía a Warren, quien nunca cobro una comisión y en cambio recibía ¼ de las ganancias por encima del 4%. De igual forma tenia más de 90 negocios a lo largo y ancho de Estados Unidos. En una decisión inteligente, reunió todos estos negocios en una sola entidad llamada “Buffett Partnerships Ltd”, aumento la inversión mínima a $100.000 y abrió una oficina en Kiewit Plaza en la calle Farnam.


En 1962, un hombre llamado Charlie Munger regreso de California a su pueblo natal de Omaha. Aunque un pocosnob, Munger era extremadamente brillante. Asistió a la Harvard Law School sin un diploma de bachiller. Buffet y Munger se conocieron por amigos que tenían en común y desde entonces establecieron una amistad que duraría 40 años.


Diez años después de su fundación, los activos de Buffett Partnership se habían incrementado más de 1.156% mientras que el Dow Jones había subido 122,9%. Los activos habían alcanzado la suma de $44 millones de los cuales la parte que correspondía a Warren y Susie ascendía a $6.849.936. Mr Buffet había llegado.

Sabiamente Warren Buffett cerró sus empresas a nuevo capital. La Guerra de Vietnam esta en pleno furor y la bolsa era manejada por personas que no habían pasado por la experiencia de la gran depresión. Warren expresaba su preocupación por el incremento en el mercado accionario. A pesar de esto la compañía logro su mayor ganancia en 1968: 59%. Esto incremento sus activos a $104 millones.


Al año siguiente, Warren fue más allá de cerrar sus fondos a nuevo capital; liquidó el negocio. En mayo de 1969, le informo a sus socio que el “era incapaz de encontrar gangas en el mercado actual”. Buffet paso el resto del año liquidando su portafolio, con la excepción de dos compañías – Berkshire y Diversified Retailing. Las acciones de Berkshire fueron repartidas entre los socios junto con una carta de Warren informándoles que el podría, de alguna forma, seguir involucrado en el negocio, pero que ya no tenía ninguna obligación con ellos. Warren fue claro en su intención de mantener su participación en la compañía (controlaba el 29% de Berkshire Hathaway) pero su verdadera intención nunca fue revelada.


Warren Buffett gana el control de Berkshire Hathaway

El papel de Buffett dentro de Berkshire Hathaway había sido definido unos años antes. El 10 de mayo de 1965, después de acumular el 49% de las acciones de la compañía, Warren se autonombro Director. Una administración desastrosa había llevado a la compañía casi a la quiebra y el estaba seguro que con unos ajustes la compañía podría mejorar. Inmediatamente Buffett nombro a Ken Chace como presidente de la compañía, dándole completa autonomía sobre la organización administrativa. Sin embargo se negó a otorgarle opciones sobre las acciones de la compañía, argumentando que esto no era justo con los accionistas. Warren acordó conseguirle un préstamo por $108.000 a su nuevo presidente con el fin de que comprara 1.000 acciones de la compañía.


Dos años después, en 1967, Warren llamó a su oficina al fundador y accionista principal de National Indemnity, Jack Ringwalt, y le pregunto cuanto creía que valía su compañía, el le contesto que al menos $50 por acción, un premium de $17 sobre el precio al cual se transaba en ese momento, $33. Warren le ofreció comprarle toda la compañía, un negocio que le costo $8.6 millones de dólares. Ese mismo año, Berkshire pago un dividendo de 10 centavos, lo cual nunca más volvió a suceder. Warren diría más tarde “debí estar en el baño cuando decidieron pagar el dividendo”.

En 1970, Buffett se autonombro Presidente de la Junta Directiva de Berkshire Hathaway y por primera vez, escribió el mensaje a los accionistas (Ken Chace había sido el responsable de hacerlo en años anteriores). Ese mismo año, las prudentes decisiones de inversión de Warren empezaban a mostrar su cara. Las ganancias en el sector textil fueron tan solo $45.000, mientras que los sectores aseguradores y bancarios generaron $2.1 y $2.6 millones de dólares. El poco efectivo que se había obtenido de las textileras en problemas en New Bedford, Massachussets había proveído el flujo capital necesario para empezar a construir Berkshire.


Un año después, Warren Buffett tuvo la oportunidad de comprar una compañía llamada See’s Candy. Esta empresa fabricante de chocolate gourmet vendía su producto a sus consumidores a un precio superior al de sus competidores. El balance contable reflejaba los que los consumidores californianos ya sabían – que ellos estaban más que dispuestos a pagar un poco más por aquel sabor especial de los dulces de See’s Candy. Buffett decidió que Berkshire estaría dispuesto a comprar la compañía por $25 millones en efectivo. Los dueños de See’s pedían $30 millones, pero pronto cedieron a la oferta de Buffett. Es la mayor inversión que Berkshire o Buffet ha realizado en su vida.


Después de varias inversiones y de una investigación de la SEC, (después de hacer que una fusión fracasara, Warren y Munger ofrecieron comprar las acciones de Wesco, la compañía a ser adquirida, a un precio superior solo por ellos pensaban que era “lo correcto”. No es de sorprender que el Gobierno no les creyera.), Buffett comenzó a ver crecer la riqueza neta de Berkshire. Entre 1965 y 1975, el valor en libros de la compañía paso de $20 dólares por acción a casi $95. Fue también durante este periodo que Warren compro sus últimas acciones de Berkshire (cuando la compañía se disolvió, años antes, el controlaba el 29%. Años después, había invertido más de $15.4 millones comprando acciones de la compañía a un precio promedio por acción de $32.45). Esto elevo su participación a 43% y la de Susie a 3%. Toda su fortuna estaba puesta en Berkshire. Sin otras inversiones personales, la compañía se había convertido en su forma de invertir.


En 1976, Buffett volvió nuevamente a involucrarse con GEICO. La compañía había reportado recientemente unas perdidas enormes y el valor de sus acciones se había desplomado a $2 por acción. Warren astutamente se dio cuenta que el negocio básico se mantenía intacto, gran parte del problema era causado por una administración incompetente, En los siguientes años, Berkshire fue incrementando su participación en la compañía y de paso logro ganancias extraordinarias. Benjamín Graham, quien aún mantenía su fortuna en GEICO, murió en septiembre de ese año, antes de ver resurgir de nuevo a la empresa. Años más tarde, el gigante asegurador se convertiría en una subsidiaria de Berkshire.


Poco después de esto la vida de Warren Buffett sufriría uno de los cambios más profundos y dolorosos. A la edad de 45 años, Susan Buffett dejó a su esposo. Aunque continuaban formalmente casados, la cantante humanitaria se fue a vivir a un apartamento de San Francisco, argumentando que quería vivir por sus propios medios. Warren estaba profundamente destruido; a lo largo de su vida, Susie había sido “el sol y la lluvia de mi jardín.”, como diría Buffet años más tarde. Los dos mantuvieron una relación cercana, hablando diariamente, tomando sus acostumbradas vacaciones de dos semanas en Nueva York y reuniéndose en navidad en su casa de playa de California con sus hijos. La transición fue difícil para Warren, pero terminó por acostumbrarse a la nueva situación. Susie llamó a varias mujeres en Omaha y les insistió en que salieran a cenar y al cine con sus esposo. Finalmente, logro unir a Warren con Astrid Menks, una mesera.


Al año se fueron a vivir juntos, todo con la bendición de Susie.


Aumenta la riqueza de Warren

Al final de la década de los setenta, la reputación de Warren Buffett era tan grande que se decía que el solo rumor de que Buffett estaba comprando la acción de una compañía, hacia que el precio de esta aumentara en un 10%. La acción de Berkshire Hathaway se negociaba a más de $290 dólares y la fortuna de Buffett alcanzaba los $140 millones de dólares. Lo irónico era que Warren nunca vendió una sola acción de su compañía, lo cual significaba que el único efectivo que tenía eran los $50.000 dólares que recibía anualmente como salario. En esta época, el le comentó a su comisionista, “Todo lo que tengo esta atado a Berkshire. Me gustaría tener unos centavos afuera.”


Esto llevo a que Warren empezara a invertir por su propia cuenta. Se dice que Warren era más especulativo con este dinero que lo que hacía en Berkshire Hathaway. En un momento compro futuros de cobre, lo cual era totalmente especulativo. En poco tiempo, logro una ganancia de $3 millones de dólares. Cuando un amigo le ofreció invertir en el mercado inmobiliario, el contesto “Para que invertir en inmuebles cuando el mercado accionario es tan fácil?”.


Berkshire Hathaway anuncia su programa de caridad

Más tarde, Buffett mostraría nuevamente su inclinación a ir en contra de las tendencias de su época. En 1981, una década de avaricia sin control, Berkshire anuncio un nuevo plan de donaciones, el cual fue planeado por Munger y aprobado por Warren. El plan era pedirle a cada accionista que nominara varias entidades de caridad, las cuales recibirian $2 dólares por cada acción de Berkshire que tuviera en su poder el accionista nominador. Esto iba en contravía de la práctica común en Wall Street donde el Presidente de la compañía decidía que entidades recibían las donaciones y en la mayoría de los casos estas eran las universidades, iglesias u organizaciones relacionadas con el Presidente. El plan tuvo un éxito arrollador y a lo largo de los años, la cantidad aportada por acción fue en aumento. Al final los accionistas de Berkshire estaban donando millones de dólares cada año, todo esto dirigido a los intereses que ellos mismos habían elegido. El programa fue descontinuado luego de que se creara una controversia acerca de donaciones a entidades de caridad que apoyaban el aborto. Otro evento importante de esta época fue el incremento sustancial en el precio de la acción: en 1982 valía $750 dólares. Esta ganancia se atribuye al portafolio de inversiones de Berkshire, el cual estaba avaluado en $1.3 billones de dólares.


Warren Buffett compra Nebraska Furniture Mart, Scott Fetzer y un avión para BerkshireHathaway.

De todos los buenos negocios que Berkshire había efectuado hasta entonces, el mejor estaba por llegar. En 1983, Warren Buffett se intereso en Nebraska Furniture Mart, una comercializadora de muebles con ventas multimillonarias que fue creada por Rose Blumpkin. Al hablar con la Sra. B, como los residentes locales la llamaban, Buffett le pregunto si ella estaría interesada en vender la empresa a Berkshire Hathaway. Blumpkin respondió que si y que lo haría por $60 millones. El negocio se cerró con un apretón de manos y un contrato de solo una página. La inmigrante de origen ruso apenas miro el cheque cuando lo recibió días más tarde.


Scout & Fetzer fue otra gran adquisición a las empresas de Berkshire. Esta compañía había sido objeto de varias ofertas hostiles cuando Ralph Schey era su presidente. Esto ocurrió en 1984 e Ivan Boesky pronto lanzo una contra oferta de $60 por acción (la oferta inicial era de $50 por acción - $5 más que el precio de mercado). El fabricante de las aspiradoras Kirby y la enciclopedia World Book, S&F estaba en pánico. Buffett, quien poseía cerca de un cuarto de millón de acciones de la compañía, envió un mensaje a la compañía pidiéndoles que lo llamaran si estaban interesados en una fusión corporativa. El teléfono sonó inmediatamente. Berkshire ofreció $60 por acción en efectivo. Cuando el negocio se cerró una semana más tarde, Berkshire Hathaway tenia una nueva maquina de hacer dinero por solo $315 millones. El pequeño flujo de caja que se había obtenido de la fabrica textil adquirida en sus inicios había convertido a Berkshire una de las empresas más poderosas del mundo. Cosas más importantes y sorprendentes se haría en la siguiente década. Berkshire vería como el precio de su acción subiría de $2.600 a $80.000 a mediados de los años noventa.



En 1986, Buffett compro un avión usado Falcon por $850.000. Dado que se había convertido en un personaje público , ya no era conveniente que viajara en aviones comerciales. La idea del lujo era algo que le era difícil de aceptar, pero pronto le tomo cariño a su avión. Su pasión por los jets lo llevó, en parte, a comprar Executive Jet en los años noventa.


La década de los ochenta incrementó prácticamente sin parar su fortuna, excepto por un pequeño bache en el camino: el crash de 1987. Warren, quien no estaba molesto por la corrección del mercado, simplemente miro el precio de su compañía y siguió trabajando. Esto refleja la forma en que ve las acciones y los negocios en general. Esta fue una de las aberraciones temporales de Mr. Market. Y fue una aberración fuerte: casi un cuarto de la capitalización bursátil de Berkshire se borro en un solo día. Warren, sin inmutarse siguió trabajando.


Un año después, en 1988, empezó a comprar la acción de Coca Cola como si fuera un adicto. Su antiguo vecino, el ahora presidente de Coca Cola, empezó a notar que alguien estaba acumulando acciones y se preocupo. Luego de investigar las transacciones, noto que estas se originaban en el medio oeste. Inmediatamente pensó en Buffett, a quien llamó inmediatamente. Warren le confesó que el era el culpable y le pidió que no hablara hasta que él mismo no lo hiciere dentro de los términos legales que obligan cuando se acumula más del 5% de una compañía. Meses despues Berkshire ya tenia el 7% de la compañía o $1.02 billones. En los próximos tres años, las acciones de Coca Cola en poder de Buffett valían más que el valor de Berkshire cuando se hizo la inversión en la empresa.


Para 1989 la acción de Berkshire Hathaway se negociaba a $8.000. La riqueza personal de Warren tenía un valor cercano a los $3.8 billones. En los próximos diez años, su riqueza se multiplicaría por diez.


Durante la última parte de la década de los noventa, la acción creció hasta alcanzar los $80.000 por acción. A pesar de esta astronómica cotización, en medio de la burbuja punto com, Warren Buffett fue acusado de perder su toque mágico. En 1999 cuando Berkshire reporto un incremento neto de 0.5% por acción, muchos periódicos publicaron historias sobre la debacle del Oráculo de Omaha. Confiado en que la burbuja tecnológica explotaría pronto, Warren continúo haciendo lo que mejor sabía hacer: invertir en grandes negocios que se encuentran por debajo de su valor intrínseco. Sus esfuerzos no fueron en vano. Cuando los mercados recuperaron la cordura, Warren Buffett se convirtió nuevamente en estrella. La acción de Berkshire se recupero luego de haber caído a $45.000 por acción y el Oráculo de Omaha se convirtió nuevamente en un icono de los inversionistas.

En Estados Unidos aseguran que de todas estas reglas, la más exitosa para Buffet fue la del “value investing”: comprar compañías infravaloradas (pero con buen historial, ventajas competitivas e imagen de marca consolidada) y esperar hasta que crezca nuevamente su patrimonio.

Con esta meta, Buffet aprovechó los mercados bajistas para buscar buenas empresas con dificultades transitorias, analizando cuidadosamente la información financiera y el precio en relación a los valores históricos.

En su análisis, siempre puso especial énfasis en el “Book Value Per Share” (valor en libros por acción), el ROE (Return On Equity) y el nivel de endeudamiento de la empresa.

A su vez, en la entrevista concebida recientemente a la CNBC Buffet dio detalles de su filosofía de vida y cómo logró convertirse en multimillonario:

  • Sostiene que tiene todo lo que necesita en su casa, la que compró hace 50 años. Allí no tiene ni rejas.
  • No tiene chofer, maneja su propio auto y tampoco cuenta con personal de seguridad.
  • Jamás viaja en aviones privados, a pesar de ser dueño de la compañía aérea de jets privados más grande del mundo.
  • Su empresa Berkshire Hathaway es dueña de 63 compañías.
  • Le escribe una carta por año a cada CEO de las empresas deseándoles buenos augurios para el año próximo.
  • Jamás mantienen reuniones ni los llama regularmente por teléfono.
  • Les dio dos únicas reglas a sus directivos. Número uno: nunca perder plata de los accionistas, y número dos: nunca se olvide la regla número uno.
  • No socializa con la clase alta. Su pasatiempo cuando llega a su casa es prepararse pochoclo y mirar televisión.
  • No usa celular ni computadora. Cuando le preguntaron qué recomendaciones les daría a los jóvenes respondió con las siguientes reglas:
  • Aléjense de las tarjetas de crédito y sus ahorros inviértanlos en ustedes mismos y recuerden lo siguiente: el dinero no crea al hombre, es el hombre el que crea el dinero.
    Vive tu vida tan simple como eres.
  • No hagas lo que otros te digan, sólo escúchalos. Sólo haz aquello que te haga sentir bien.
  • No uses cosas por sus marcas, sólo usa aquello que te haga sentir cómodo.
  • No gastes tu dinero en cosas innecesarias, gástalo en cosas que realmente necesites.
  • Después de todo es tu vida, por qué darle la oportunidad a otros de que te la manejen.


El hombre en cuestión nació en 1930 en Omaha, Estados Unidos, y desde niño aprendió el funcionamiento de las altas finanzas ya que su padre era un broker. Estudió en las universidades de Wharton y Columbia para luego comenzar su carrera como vendedor de inversiones y analista de Bolsa en la firma de su padre.

En 1965 adquirió la firma textil Berkshire Hathaway y comenzó a invertir en compañías de seguros. En los últimos 37 años, sus inversiones generaron una renta media de 22 por ciento.

El año pasado, Buffet decidió donar 85% de su fortuna a instituciones benéficas y, entre estas donaciones, le otorgó u$s31.000 millones a la fundación del matrimonio Gates.

El señor Buffett declaró que virtualmente toda su fortuna pasará a la Fundación Buffett. Se opone al principio de transferir grandes fortunas de una generación a otra.

Fuente:

http://www.finanzasydinero.com/

http://arp-blog.blogspot.com

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http://www.eltiempo.com.co

http://www.portafolio.com.co

http://www.lanacion.com.ar

http://www.elexonomista.es

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