
6 nov 2009
El ser excelente. Miguel Angel Cornejo.

El secreto más grande del mundo. OG MANDINO

Uno de los libros de autoayuda más importantes de todos los tiempos, relata la historia de un vendedor anciano que intenta transmitir a un discipulo los principios más importantes para vender escritos en 10 pergaminos: Como su nombre lo indica está dirigido a vendedores, pero puede ser leído por toda clase de lectores, ya que todos, en una forma u otra, vendemos algo. Muy interesante, hace pensar, y eso en un libro ya es decir mucho... Hay una síntesis en internet del libro, que me parece muy útil citar. Está disponible en internet en: http://elmistico.com.ar/elvendedor.htm Resumen de los diez pergaminos que son el centro de este libro. 1.- Me formaré buenos hábitos y seré el esclavo de esos hábitos.Es uno de los principios básicos para lograr las empresas que nos proponemos, somos esclavos de los hábitos que nos formamos, y estos deben ser, por lo tanto, buenos hábitos.¿ Cómo se forma un hábito? La respuesta es muy sencilla, con la repetición. Cómo dice Og Mandino en su libro:"…porque cuando un acto se hace fácil mediante la repetición constante se convierte en un placer realizarlo, y si es un placer realizarlo corresponde a la naturaleza del hombre el realizarlo con frecuencia." 2.- Saludaré este día con amor en mi corazón.Este pergamino se refiere a que el afecto que sentimos nuestros semejantes nos hace mejores vendedores, ellos descubren el afecto en nosotros, " Podrán contradecir mi razonamiento; podrán desconfiar de mis discursos; podrán desaprobar mi manera de vestir; podrán rechazar mi rostro; y hasta podrán sospechar de mis ofertas especiales; y sin embargo mi amor les derretirá el corazón, al igual que el sol cuyos rayos entibian la más fría arcilla". 3.- Persistiré hasta alcanzar el éxito.Es la perseverancia el componente más importante de conseguir nuestras metas, ni el talento, ni la suerte, ni las relaciones por si solas pueden ayudarnos sin perseverancia. 4.- Soy el milagro más grande de la naturaleza.Si hay algo que debemos explotar es que somos criaturas únicas en la naturaleza, nunca ha nacido nadie exactamente igual a nosotros, nuestra manera de hablar, caminar y de vender es única, y debemos conservar esta singularidad. Como dijo el sabio Ralph Waldo E,erson: "La imitación es un suicidio, la envidia es ignorancia…" 5.- Viviré este día como si fuese el último día de mi vida.Si vivimos este día como si fuera el último de nuestras vidas, no debemos perder ni un minuto en lamentaciones sobre cosas que no podemos modificar, sobre errores que hemos cometido y que pertenecen al pasado. Nuestro último día debe ser nuestro mejor día de ventas, realizar más visitas que nunca, vender más que nunca, ganar más oro que nunca. 6.- Hoy seré el dueño de mis emociones.Debemos recordar que podemos controlar nuestras emociones, que nuestras acciones deben controlar nuestros sentimientos y no al contrario. " Si me siento deprimido cantaré. si me siento triste reiré. si me siento inferior vestiré ropas nuevas. si me siento inseguro levantaré la voz. si miedo me lanzaré adelante. si siento pobreza pensaré en la riqueza futura. si me siento incompetente recordaré éxitos del pasado. si me siento insignificante recordaré mis metas." 7.- Me reiré del mundo.El hombre es el único animal con la capacidad de encontrar el lado gracioso en todo lo que acontece, y debemos cultivar esta cualidad. ¿Pero cómo reír cuando todo a nuestro alrededor parece volverse en contra nuestra? Debemos entonces repetir estas tres palabras: Esto pasará también. 8.- Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento. ¿Y cómo lograré esto? Debo fijar metas para el día, la semana, el mes, el año y mi vida. Nunca debemos preocuparnos por que nuestras metas sean demasiado elevadas, porque: " ¿No es mejor apuntar mi lanza a la luna y herir solamente a un águila que apuntar mi lanza al águila y pegarle solamente a una roca?" 9.- Procederé ahora mismo.Ningún mapa, por bueno que sea, puede transportarnos ni a un centímetro de distancia. Es nuestra diligencia lo que nos conduce al éxito. 10.- Oraré pidiendo directivas y orientaciones. No debemos orar pidiendo cosas, debemos orar pidiendo directivas para lograr estas cosas. Lo primero conduce a la pasividad, lo segundo a hacernos las preguntas que nos conducen a lograr el éxito. Autor: OG MANDINO Páginas: 200 |
5 nov 2009
EL PRINCIPIO DILBERT. SCOTT ADAMS.

El principio de Dilbert alude a una observación satírica de los años 1990 que afirma que las empresas multinacionales principalmente grandes, tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar.
El término fue acuñado por Scott Adams, un graduado MBA de la Universidad de Berkeley y creador de la tira cómica DILBERT.
Adams explicó el principio en un artículo del Wall Street Journal de 1996. Adams amplió entonces su estudio del principio de Dilbert en un libro satírico de 1996 con el mismo título, que es lectura obligatoria o recomendada en algunos cursos de gestión y MBA.
Se han vendido más de un millón de ejemplares del libro y permaneció 43 semanas en la lista de los más vendidos del Nes York Times.
Entretenido, satírico, gracioso y casi real de lo que pasa en las empresas y principalmentes en las oficinas.
Excelente.
Autor: SCOTT ADAMS
Páginas: 550.
EL PRÍNCIPE. NICOLÁS MAQUIAVELO

Resistencia a los cambios
Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida. La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello. La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos.
La venganza
A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no puede: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza.
Cuando iniciar el combate
No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya.
Imitar a los grandes hombres
Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitar a aquellos que han sobresalido extraordinariamente por encima de los demás, con el fin de que, aunque no se alcance su virtud algo nos quede sin embargo de su aroma.
Las recompensas
Quien cree que nuevas recompensas hacen olvidar a los grandes hombres las viejas injusticias de que han sido víctimas, se engaña.
La crueldad
Se puede hacer un buen o mal uso de la crueldad. Bien usadas se pueden llamar aquellas crueldades (si del mal es lícito decir bien) que se hacen de una sola vez y de golpe, por la necesidad de asegurarse, y luego ya no se insiste más en ellas, sino que se convierten en lo más útiles posible para los súbditos. Mal usadas son aquellas que, pocas en principio, van aumentando sin embargo con el curso del tiempo en lugar de disminuir.
Las injusticias y los favores
Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor. Los hombres, cuando reciben el bien de quien esperaban iba a causarles mal, se sienten más obligados con quien ha resultado ser su benefactor, el pueblo le cobra así un afecto mayor que si hubiera sido conducido al Principado con su apoyo.
Prudencia
El que no detecta los males cuando nacen, no es verdaderamente prudente.
El arte de la guerra
Un príncipe que no se preocupe del arte de la guerra, aparte de las calamidades que le pueden acaecer, jamás podrá ser apreciado por sus soldados ni tampoco fiarse de ellos.
Lo que se debe hacer
Quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación.
Generosidad
Hay que ser liberal con todos aquellos a quienes no quita nada - que son muchísimos - y tacaño con todos aquellos a quienes no da, que son pocos.
Con aquello que no es tuyo ni de tus súbditos se puede ser considerablemente más generoso. El gastar lo de los otros no te quita consideración, antes que la aumenta.
Castigos
Con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que, por excesiva clemencia, permiten que los desórdenes continúen, de lo cual surgen siempre asesinatos y rapiñas.
Naturaleza humana
Se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todos tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida y los hijos cuando la necesidad está lejos; pero cuando ésta se te viene encima vuelven la cara. Los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
La naturaleza de los hombres es contraer obligaciones entre sí tanto por los favores que se hacen como por los que se reciben.
Evitar el odio del pueblo
El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado. El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.
Fidelidad a la palabra dada
No puede un señor prudente - ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero- puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por que guardarles la tuya.
Delegar las medidas impopulares
Los príncipes debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio y ejecutar por sí mismo aquellas que le reportan el favor de los súbditos. Debe estimar a los nobles, pero no hacerse odiar del pueblo.
Entretener al pueblo
Se debe entretener al pueblo en las épocas convenientes del año con fiestas y espectáculos.
Alianzas
Hay que guardarse de entablar una alianza con alguien mas poderoso que tu para atacar a otros, a no ser que te veas forzado a ello. La razón es que en caso de victoria te haces su prisionero y los príncipes deben evitar en la medida de lo posible el estar a discreción de los demás. También se adquiere prestigio cuando se es un verdadero amigo y un verdadero enemigo, es decir, cuando se pone resueltamente en favor de alguien contra algún otro. Esta forma de actuar es siempre más útil que permanecer neutral, porque cuando dos estados vecinos entran en guerra, como son de tales características que si vence uno de ellos haya de temer al vencedor. El vencedor no quiere amigos dudosos que no lo defiendan en la adversidad; el derrotado no te concede refugio por no haber querido compartir su suerte con las armas en la mano.
Prestigio
Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él. Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente. Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza.
Elección y manejo de consejeros
No hay otro medio de defenderse de las adulaciones que hacer comprender a los hombres que no te ofenden si te dicen la verdad; pero cuando todo el mundo puede decírtela te falta el respeto. Un príncipe prudente se procura un tercer procedimiento: elige hombres sensatos y otorga solamente a ellos la libertad de decirle la verdad, y únicamente en aquellas cosas de las que les pregunta y no de ninguna otra.
Simular y disimular
Es necesario ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar. Cada uno ve lo que parece, pero pocos palpan lo que eres. La poca prudencia de los hombres impulsa a comenzar una cosa y, por las ventajas inmediatas que ella procura, no se percata del veneno que por debajo está escondido.
Cualidades del Príncipe
De ciertas cualidades que el príncipe pudiera tener, incluso me atreveré a decir que si se las tiene y se las observa siempre son perjudiciales, pero sí aparenta tenerlas son útiles; por ejemplo: parecer clemente, leal, humano, íntegro, devoto, y serlo, pero tener el ánimo predispuesto de tal manera que si es necesario no serlo, puedas y sepas adoptar la cualidad contraria.
EL PODER VERDADERO. JAMES AUSTRY STEPHEN MITCHELL

EL PODER DEL PENSAMIENTO LOGICO. MARILYN VOS SAVANT.

- Autores: Marilyn Vos Savant
- Editores: Edaf
- Año de publicación: 1997
- Edición: 1ª, 1ª Reimpresión
- País: España
- Idioma: Español
- ISBN: 84-414-0276-0
EL PLAN MARTINEZ DE HOZ Y LA ECONOMIA ARGENTINA. CARLOS PALACIO DEHEZA.

Un excelente libro sobre el estado y la evolución de la economía en la Argentina, en los años de la dictadura militar en la que Martinez de Hoz 1976-1980, desempeño su papel como ministro de economía.
EL OVEJERO ALEMÁN. H TOCACNI.
Para aquellos que amamos los animales, y sobre todo la raza de perros OVEJERO ALEMÁN, este libro es un pequeño compendio de cuidados, información y costumbres de esta raza de perros.
EL LIBRO DE ORO DE SAINT GERMAIN.

Es una buena obra, para los amantes de la Metafísica, y para aquellos que buscan ciertas respuestas que no han podido ser cumplimentados en otros ámbitos.
EL LENGUAJE DEL CUERPO Y LA COMUNICACION CORPORAL. MARC-ALAIN DESCAMPS

Interesante libro, sobre el lenguaje de nuestro cuerpo y de la forma de comunicarnos con nuestro cuerpo.
El Kybalion... Hermes Trismegisto.
Libro clásico sobre las Enseñanzas herméticas de Hermes Trimegisto, “el elegido de los dioses”, contemporáneo a Abraham y, según la leyenda, instructor de éste. Murió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual recién comenzaba. Hermes es considerado como el Gran Sol Central del Ocultismo.
Todas las bases fundamentales de las enseñanzas esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a la raza, han surgido delas formuladas por Hermes. Aun las más antiguas doctrinas de la India han tenido su fuente en las enseñanzas herméticas.
Estudio y desarrollo de los 7 Principios Universales: Mentalismo, Correspondencia, Vibración, Polaridad, Ritmo, Causa y efecto y Generación...
Muy buen Libro.
3 oct 2009
El evangelio de los esenios. Dr. Edmond Bordeaux Szekely

Esta hermandad (que era más o menos perseguida y mantenida en el ostracismo) daría personas que cambiarían la faz del mundo y el curso de la historia. Sin duda, casi todos los principales fundadores de lo que luego se denominó la cristiandad fueron esenios: Santa Ana, José y María, Juan el Bautista, Jesús, Juan el Evangelista, etc.