Se intensificará la guerra de devaluaciones





Las alarmas se encendieron, sin embargo, todo parece indicar que las intervenciones en el mercado de divisas se intensificarán.
El premio Nobel Robert Mundell -que inspiró la creación del euro- advirtió que si el Congreso norteamericano implementa medidas proteccionistas contra China sería un desastre para la economía mundial, ya que de imponer un arancel del 20% a las exportaciones chinas terminaría hundiendo al consumidor norteamericano. Y esto, además, generaría un problema de venta masiva de activos del Tesoro de EE.UU. y una crisis del dólar. Es la visión contrapuesta de su colega,Paul Krugman, que propicia aplicar salvaguardas contra China.

El consenso opina que lo último que necesita la economía mundial es un conflicto comercial entre estas dos potencias. Pese a ello, Japón no se contentaría con seguir interviniendo contra el dólar y ahora estudia un nuevo plan de estímulos de u$s 55.000 millones con el objetivo de fortalecer la economía y debilitar al yen. Al parecer el primer ministro nipón, Naoto Kan, fue presionado por miembros de su propio partido y de la oposición para lanzar medidas en pos de crear 200.000 empleos y aportar un 0,3% más al PBI. Por su parte Masaaki Shirakawa, titular del Banco de Japón, reconoció que vigilan de cerca el efecto del yen sobre la economía y que están preparados para tomar acciones si son necesarias.

En las últimas semanas la apreciación de las monedas de varios países en relación con el dólar fue intensa, sobre todo por el debilitamiento de la divisa norteamericana. Esto fue posible por la buena performance de las economías emergentes, que dieron lugar a una serie de intervenciones cambiarias de gobiernos y bancos centrales, tanto de Asia como de Latinoamérica destacándose el accionar japonés de días atrás.

Los analistas consideran que esta tendencia se mantendrá y que las intervenciones apenas podrán frenar la intensidad de la apreciación sin modificar la trayectoria de largo plazo. Esta visión de un dólar débil se confirmó con la lectura que hizo la Reserva Federal que la economía y la inflación no reaccionan; que la obligaría a adoptar medidas adicionales para estimular el consumo y la inversión. El camino: una agresiva compra de bonos del Tesoro de EE.UU., que reduce las tasas de interés, eleva la liquidez y provoca un exceso de oferta de dólares. El dólar tendería a perder valor contra todas las monedas y así la economía norteamericana ganaría competitividad. Frente a esto los países que ven valorizar sus monedas reaccionarán para defender sus exportaciones. Esto es lo que se ha visto en las últimas semanas.

Fundamentos

De todos modos,
los economistas consideran que si bien esta guerra de intervenciones anticipa la acción de la Fed, existen fundamentos para el debilitamiento del dólar, principalmente por el diferencial de crecimiento entre los emergentes y los desarrollados. Esto determina el flujo de capitales en favor de los emergentes, bajo la forma de inversiones directas externas como de corto plazo. Vale destacar que el Instituto de Finanzas Internacionales estima que el ingreso de capitales hacia los emergentes crecerá este año un 33%, y un 5,3% en 2011.

Si bien estos factores ya existían, como también la mejora en los términos de intercambio, no se espera que se reviertan en el corto plazo consolidando la tendencia de apreciación cambiaria.

Hay que tener presente, además, que desde 2008 hubo una gradual diversificación de las reservas mundiales, en detrimento del dólar. Según datos del FMI a fines de 2003 el 65,9% de las reservas estaban en dólares y a fin del primer trimestre 2010 pasaron al 61,5%. La mayor demanda de otras monedas implicó una apreciación sobre todo de las emergentes y un fuerte aumento del stock de reservas (en el año crecieron u$s 700.000 millones).

En Latinoamérica los bancos centrales estuvieron muy activos. En el caso de Brasil, el banco central compra dólares en el mercado spot y ahora aumentará las intervenciones vía el Fondo Soberano para debilitar el real. En México, las intervenciones están limitadas a licitaciones de hasta u$s 600 millones diarios vía opciones de venta de dólares. En Perú, intervienen discrecionalmente en el mercado spot y aplican requisitos para los préstamos de corto plazo y los depósitos en moneda local de bancos extranjeros. En el caso de Colombia, el banco central intervino a lo largo del primer semestre pero a fin de junio decidió retirarse con la expectativa que la apreciación tiene origen estructural y no especulativo.

Los países desarrollados precisan salir de la crisis vía estímulos monetarios y ganando competitividad, mientras que los emergentes intentan defenderse interviniendo en sus monedas, lo que se dificulta porque sus economías se consolidan. Todo tiende a un mayor déficit en los emergentes. Pero el nuevo equilibrio se alcanzará cuando se recupere la economía de EE.UU. y la Fed retire los paquetes de ayuda. Como la tasa en EE.UU. seguirá baja, el apetito por invertir en los emergentes se intensificará por la elevada liquidez.


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