El software argentino crece a “tasas chinas” pero sufre por un “talón de Aquiles”

El software argentino crece a “tasas chinas” pero sufre por un “talón de Aquiles”



El sector del software y los servicios informáticos (SSI) de la Argentina mantiene su ritmo de crecimiento a tasas propias de la economía china. Según las últimas proyecciones de la cámara que agrupa a la mayoría de las empresas de esta actividad (CESSI), este año la facturación crecerá un 22,1% respecto a 2009, las exportaciones subirán un 15% y el empleo aumentará un 10,6 por ciento.

Sin embargo, esta expansión tiene su “talón de Aquiles” por el lado de los recursos humanos, es decir, trabajadores y profesionales. Por un lado, el déficit entre lo que demandan las compañías y los egresados de los centros de formación se mantiene en alrededor de 5.000 personas.

Pero además, la rotación del personal ya empleado llega al 32% anual, aunque en el interior del país, este panorama se agrava con índices promedio que orillan el 40% anual.

“La realidad nos pasa por arriba, es un dato dramático”, comentó el presidente de la CESSI,Fernando Racca, durante la presentación de los últimos datos del sector suministrados por el Observatorio que tiene la cámara.

De acuerdo a este informe, las proyecciones de la entidad estiman que este año la facturación alcanzará los u$s2.834 millones, las exportaciones ascenderán a u$s629 millones y habrá empleadas unas 61.800 personas, con la creación de unos 6.000 nuevos puestos de trabajo.

Pese a estos números que colocan al sector SSI entre las “niñas bonitas” de la economía argentina, uno de los principales focos de preocupación es la rotación del personal, “un tema candente y difícil”, según advirtió Mario Sosa, director del observatorio de la CESSI.

Según el informe, la tasa anual promedio de rotación llega al 32%; en Buenos Aires y sus alrededores, ese índice es del 29,4% pero en el interior llega al 39,8% promedio.

Racca explicó que las empresas más afectadas por la rotación son aquellas de menor tamaño de facturación y en número de personal.

Para enfrentar este problema, las empresas recurren a tomar alumnos de las carreras informáticas que se encuentran en la mitad de de su etapa de estudios. Una solución desesperada y contraproducente: “Nos estamos cortando los pies cuando un chico de tercer año deja la carrera”, advirtió Racca.

El presidente de la cámara aclaró: “no despedimos a nadie”, aunque José María Louzao, vicepresidente de la CESSI, estimó que los despidos llegan al 5% anual.

“Tomamos y se van”, afirmó Racca, quien comparó lo que ocurría hace 40 años, con empleados que elegían hacer toda su carrera laboral en una misma empresa con lo que sucede hoy: “No existe la identificación con la empresa”.

El empresario también advirtió que otro factor de rotación es la demanda de los profesionales de encarar proyectos que los motiven: “Si los dejas haciendo mantenimiento, se van”, reconoció.

Racca enumeró las acciones que la cámara realiza para aumentar la cantidad de personas con capacidad de ser empleadas. Además de las becas Control F junto al Gobierno nacional, se trabaja con el Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) para crear tecnicaturas.

Sin embargo, según las investigaciones de la CESSI, existe un fenómeno de “desgranamiento” entre los estudiantes informáticos. En el primer año el 50% de los alumnos abandona la carrera, y luego en tercer año las empresas depredan la matrícula.

Los niveles salariales del sector de SSI están por encima del promedio de la economía registrada o en blanco. A junio pasado el sueldo promedio era de $4.660, mientras que el promedio general de la economía registrada era de $3.662.

En cuanto a los perfiles, el junior cobraba a mediados de año un promedio de $4.087 por salario; el semi senior, $5.463; y el senior, $7.296. Estos valores eran un 7% mayor en Buenos Aires y sus alrededores y casi un 25% menos en el interior.

Los perfiles más difíciles de conseguir en el sector son los de arquitecto y diseñador de soluciones y los especialistas en seguridad de aplicaciones, mientras que los más demandados son los desarrolladores de aplicaciones web y los analistas de sistemas.

En una entrevista previa con iProfesional.com, Racca aseguró que “todo da a entender que el sector sigue pujante y con viento en popa”. En ese sentido, recordó que se continúa con tasas acumuladas entre 2004 y 2009 del 17,6% del empleo, cuando a nivel nacional ese índice no superó el 9,5%.

Nubarrones
-¿Cuáles son los temas que más preocupan en el sector SSI?
-Hay dos que, más que para preocupación, son para ser observados. Si decimos que vamos a crecer un 10%, esto significa 6.000 nuevos puestos de trabajo. El 70% de ellos son técnicos, serian 5.000 entre profesionales y técnicos nuevos, mas lo que demanda la economía.

Nosotros vemos sólo el lado de la oferta, no pensamos cuánto demanda un banco, una automotriz, una empresa de seguros, laboratorios. Y si miramos las estadísticas de los profesionales generados por las universidades nacionales y privadas, estamos en un promedio de 3.000 profesionales por año.

Ya sólo nosotros tenemos un déficit de 2.000, mas todo lo que produce la economía. Y la proyección de egresados vendría decayendo hasta el 2012 en la medida que también decayeron los ingresos. Es la nube que venimos teniendo desde esta disparada del crecimiento con la solución de emergencia que tomamos que fue echar mano del stock de estudiantes.

Lo que pasa es que a un desequilibrio de 3.000 o 4.000 por año, en siete años da una cifra importante de estudiantes incorporados al mercado laboral que terminarán o no en función de sus circunstancias personales. Pero está marcando un límite al crecimiento.

Por muchos planes de formación profesional que hagamos, como el Plan Trabajar, una cosa no quita a la otra. Una cosa es un plan de formación algo específico con 80, 240 horas, no se pueden comparar con 3.000 horas de una carrera universitaria.

-¿Y el otro tema?
-Está asociado a esto: una presión salarial muy fuerte. Primero (la escasez de profesionales y trabajadores) ha traído una rotación y luego una convalidación del exceso de demanda en base al aumento de precios. En este proceso nos veníamos adelantando con las exportaciones pagadas con dólares, que nos daban un plafond para después pagar más que la media nacional.

Pero hoy está llegando un poco a su límite y como estamos hablando de servicios, el tema del dólar no está convalidando los aumentos de precios que estaría solicitando el exceso de demanda.

-¿Cómo va a impactar esto?
-En nuestra medición el sector aumentó su nivel de precios promedio del 12%, y su nivel de costos extrapolado en el segundo semestre de 2009 nos estaría dando un 15%, lo cual daría un mayor aumento de costos que de precios, que es fácilmente absorbible por el sector en esta instancia.

Es una merma relativamente baja en la rentabilidad del sector, pero con el proceso convencional que estamos viendo podría traer un mayor nivel de preocupación en la medida que los excesos de salarios que está pagando el sector no puedan ser absorbidos por esa mejora salarial gremial.

-Uno de las necesidades críticas del sector SSI es el financiamiento, en especial para las Pyme, que son la mayoría de las compañías informáticas del país...
-El tema depende del tipo de financiamiento que hablemos, pero es una causa perdida. Si vos hablas del financiamiento del capital de trabajo, entra en las generales de la ley. Si tenemos un contacto, un buen cheque, una buena factura, podés acceder al circuito del crédito comercial en función del giro de tu empresa.

Pero de nuestras carpetas de crédito, cuando son analizadas por el banco, se deben sacar todo lo que tienen de propiedad intelectual y clientela, por normas del Banco Central. Con lo cual, al sacar esos activos, la solvencia patrimonial baja muchísimo. Así tu accesibilidad al crédito comercial se basa en la calidad de los instrumentos de terceros. La accesibilidad a un crédito de giro se basa en el volumen de facturación.

Cuando hablamos de inversión, de crecimiento, para consolidación, esos créditos de capital no vienen de la mano comercial, sino del capital de riesgo, aquí y en el mundo. Esa cadena de valor del financiamiento no la tenemos.

Estamos trabajando en algo un poquito más parecido al régimen europeo, que en vez de apalancarse en esa cadena institucional del capitalismo lo hace en un modelo de subsidios del Estado que impulsa determinadas actividades.

El Ministerio de Ciencia y Técnica lanzó en la Bolsa la constitución de un mecanismo de fideicomiso por el cual los inversores angeles pueden canalizar a través de la bolsa sus fondos a empresas. Esta muy nuevo, no esta muy rodado. Se están habilitando nuevos instrumentos en el sentido de la necesidad de la industria, pero también somos una industria de bajo perfil, somos chicos.

-¿Por qué dice que es un sector chico?
-Tenemos una configuración de estructuras de empresas de un rango de 50 a 100 personas. Cuando digo así lo digo con un poquito de envidia en términos relativos a un proyecto brasileño, que empezando con empresas como Datasul o Microsiga terminaron en una Tovs, una empresa de u$s500 millones. O cuando uno mira a Chile como Sonda, o a México, una empresa comoSofttek... Nosotros no tenemos una empresa de bandera o paradigmática.

Muchas empresas, las de los años '90, se especializaron en software de gestión y no hay muchas empresas por arriba de los 200 empleados. En ese sentido extrañamos el poder de compra del Estado trabajando conjuntamente con las empresas privadas para hacer la agenda digital. Tal vez si aquellos mega proyectos de los '90 hubieran sido volcados sobre la industria y no sobre consultoras integradoras, hoy la industria podría tener activos de mucho valor y haber capitalizado aquellos cientos de millones de dólares que se gastaron.



Fuente: IProfesional.com

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